No hay día sin su noche, cerrada, oscura, donde todas las almas se esconden. Noche, fiel compañero de soledad que me abrazas y me dejas sin aliento. Añorando el sol, su calor, su olor. No puedo alejarme de ti porque mi vida depende de ello, desde tu beso inmortal vivir de esta forma es lo que tengo. En tus sombras querida noche me cobijo para que me ayudes a vivir, vigilando mis presas, para darles el dulce beso del sueño eterno. Mi silencioso compañero a tus sombras mi alma entrego.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

El Silencio

Tantas noches de soledad que se juntan con los días durmiendo en mi cripta, solo, sin quien compartir estos años, siglos andando en el silencio de la noche, de aquí para allá, de ciudad en ciudad, continente por continente, recorriendo lugares inhóspitos y algunos propicios para encontrar a no muertos como yo, pero sigo teniendo silencio al no  encontrar alma atormentada como la mía, vagando por las oscuras noches eternas, alimentándome, sin compasión por la humana en la que tengo en mis brazos, saboreando su dulce sangre, mientras que me lamento de no poder compartir una vida como humano , tener la vida que tenia esta criatura  antes de cruzarse en mi camino, pienso en todo lo que deja igual que cuando yo deje mi vida humana, ¿y mi compasión? ¿En qué momento  perdí ese sentimiento, al igual que mi corazón? En algunos de estos años se ha congelado, sigo esperando a que se rompa ese silencio y poder volver a oírlo latir, algún día ocurrirá, continuo teniendo esa esperanza por mínima que sea, pero de momento voy  vagando en el silencio de las noches eternas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario