No hay día sin su noche, cerrada, oscura, donde todas las almas se esconden. Noche, fiel compañero de soledad que me abrazas y me dejas sin aliento. Añorando el sol, su calor, su olor. No puedo alejarme de ti porque mi vida depende de ello, desde tu beso inmortal vivir de esta forma es lo que tengo. En tus sombras querida noche me cobijo para que me ayudes a vivir, vigilando mis presas, para darles el dulce beso del sueño eterno. Mi silencioso compañero a tus sombras mi alma entrego.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

capitulo 6 MI DIARIO "HISTORIAS DE UNA VAMPIRA"

2 de mayo
Estaba en la cama, junto a Jens, me acariciaba la pierna con esos dedos gélidos, se me ponían la piel de gallina al notar sus caricias, me excitaba tanto que él que me tocara, paso a besarme la pierna, subía poco a poco, con  cada beso sus manos la seguían, no paraba, yo cada vez más me excitaba, gemía por tantas emociones juntas, llego a la parte de mi muslo, besando sin parar, su lengua seguía como un camino hasta mi ingle, era como si siguiera el recorrido de mi vena hasta llegar a la parte superior de mi muslo y de pronto, note unos pinchazos, me había mordido¡, no era agradable, quería quitármelo de encima pero no podía, era muy fuerte.
-Jens, Jens, para por favor, me haces daño.
Y de pronto levanto la cabeza y me miro, me quede helada, era un monstruo, esa cara, Dios mío¡, no podía creerlo, ahí estaba esa cara, estaba extraño, sus ojos parecían venidos del infierno, rojos como rubíes y alrededor llameaban, su boca con unos dientes extraños y llenos de sangre, y reía, no decía nada pero ahí estaba, riéndose, disfrutando de lo que estaba haciéndome, mire en muslo y estaba sangrando, me puse a chillar y patalear, pero no podía quitármelo de encima, me aferraba, no me soltaba y empecé a gritar y gritar…. Del mismo agobio me desperté, jadeaba de la angustia que tenia, gracias a Dios que era todo un sueño, mire alrededor de la habitación, la ventana estaba abierta, ¿Qué hacia abierta? ¿Por qué había soñado esto tan horrible de él? me inquietaba, no comprendía, su cara, esa cara que he visto un par de veces ahí estaba, pero daba más miedo, ¿Qué era todo esto? ¿Significaba algo este sueño?, me levante de la cama y me disponía a darme una baño caliente, relajarme para quitarme este mal cuerpo que tenia, me mire al espejo, me asuste lo que vi, mi labio estaba hinchado, no era mucho pero ahí tenía esa herida, como si me hubiera salido fiebre y me dolía,  ¿Qué es esto? Y de pronto recordé, era el mordisco que me dio anoche Jens, no parecía tanto, su marca, recordé esos besos que tanto me dejaban fuera de control y tanto ansiaba, de pronto, otra vez me venía la imagen de esa cara tan horrible, me metí en el agua caliente, eso me relajaba y se me paso el tiempo, tranquila pensando en esos besos, echándole de menos, pero mi subconsciente estaba alerta y no comprendía el por qué de esa situación,  intentaba a toda costa quitarme esos pensamientos de encima.
Pase un día muy raro, sin saber todavía de Jens, me dijo que iba a estar unos días fuera, pero echaba de menos estar con a su lado, y eso que fue anoche cuando estuve con él, termino el día y me fui pronto a la cama, para que pasaran los días mas rápidos, hasta que el regresara a mí.
Seguía durmiendo inquieta y tuve otro sueño muy raro, esta vez era en su jardín, estaba en su templete, sentada, esperando a que llegara pero sentía que me vigilaban, notaba ojos mirándome, miraba y no veía  a nadie, pero ahí estaban, esos ojos incomodándome, oí un sonido gutural.
-¿Quién anda por ahí? ¿Jens eres tú?
Y nadie contestaba, pero no estaba sola, cada vez oía ese sonido gutural más cerca y estaba aterrorizada, lo escuchaba por distintos sitios, miraba y seguía sin ver a nadie, en unos de esos vistazos que hice encontré unos ojos, eran esos ojos que le vi a Jens en el sueño, rojos ardientes, y salí corriendo, corría pero era de noche, no conocía el jardín tan bien para ir divagando en la oscuridad, seguía en mi escapada de esos ojos mortificándome, pero ellos me seguían, empecé a oír su risa, cada vez más cerca y oía como mencionaba mi nombre, era como un susurro siniestro que me hacía correr mas y mas, pero no avanzaba, la voz estaba más cercana, mire atrás para ver si me seguía y tropecé, me caí todo lo larga que soy, cuando me di la vuelta ahí estaba, al principio no lo reconocía , era Jens, con esa cara de demonio que tenia, era surrealista no podía creerlo y se me echo encima riendo y enseñándome esos dientes tan afilados, gritaba a todo pulmón, nadie acudía a mi rescate, a salvarme de ese hombre tan horroroso, lo tenía tan cerca y me tenia atrapada por las muñecas no podía moverme, se reía sin parar y me enseñaba los dientes, resultaron ser colmillos lo que se veía tan grandes, deseosos de morderme, se notaba lujuria en sus ojos y yo suplicaba.
-No me hagas daño, por favor, por favor.
-Aleksandra, no me temas, no quiero hacerte daño, te deseo, te quiero, todo tu ser, todo lo que eres.
Y de pronto se lanzo a besarme, no pude resistirme, adoraba sus besos, pero sus manos hoy me tenían sujeta y no podía moverme, mi voluntad se fue apagando y me relajaba notando sus labios, jugando con los míos, soltó una mano y mi mano la pase por su cuello, acariciando su pelo, lo atraía hacia mi mientras que el me acariciaba, desde mi pecho hasta mi cintura, bajaba la mano hasta mi muslo, empezó a levantar el vestido y lo consiguió, empezó a acariciarme la piel de mi pierna izquierda, apretaba por la pasión y el frenesí que sentía por mi boca, mis labios, por todo, pero me quedaba la duda si realmente quería solo mi sangre, temía que me mordiera y me matase allí mismo, no creía en estas cosas, no podía ser cierto, paro de besarme y se acerco a mi cuello, lamio mi vena que estaba hinchada por la presión de su cuerpo, por la excitación que tenia, me miro, abrió la boca y se lanzo a morderme, me puse a gritar desesperada por quitármelo de encima y ahí fue cuando me desperté, estoy aterrorizada ya eran dos noches seguidas con unos sueños extraños, me levante para ir al servicio a lavarme la cara y despejarme, cuando me incorpore pegue un grito que lo sofoque tapándome la boca, mire mi pierna cuando iba a bajar de la cama y encontré un morado, me lo toque y me dolía, era reciente, no comprendía como eso estaba ahí, imagine que me daría un golpe yo sola con lo tremendo del sueño, estaba invadida por una serie de emociones que me iban a volver loca, finalmente me levante para ir a lavarme la cara y volví a encontrar la ventana abierta, pero…… no podía comprender nada, estaba cerrada de eso estoy segura, oh no? Me lave la cara y me volví a la cama pero ya no pude dormir mas, tenía miedo de volver a soñar esas cosas tan horribles, mi Jens no es así, no puede ser así, pero mi subconsciente parecía decirme algo y yo no lo quería creer, amaba a ese hombre.
Pasaron dos días mas, al final conseguí dormir una noche de tirón, habían pasado tres días desde la última noche que estuve con él, no tenía sentido nada, pero deseaba estar a su lado, lo añoraba y mucho.
No hacia prácticamente nada en todo el día, hablaba con mis padres, salía a pasear con mi caballo, fui al rio donde siempre solía ir, cene con mis padres, fue muy ameno, me preguntaron por Jens y les informe que estaba de viaje y esperaba que pronto llegara, lo deseaba con todo mi ser.
Volví a soñar esa noche con él, eran tormentosos esos sueños, me veía corriendo y corriendo huyendo de él, pero se me adelanto, no sé como lo hizo pero ahí estaba delante de mí, con esos ojos tan rojos y su sonrisa socarrona, tanto miedo que tenía que me puse a gritar y me desperté de sopetón, mire por la habitación y para mi sorpresa, la ventana estaba abierta, pero esta vez no estaba sola.
-Buenas noches Aleksandra, mi amor.
Y me quede helada, petrificada por lo que estaba viendo, ahí estaba, Jens, en mi habitación con esa media sonrisa socarrona.

capitulo 5 MI DIARIO "HISTORIA DE UNA VAMPIRA"

1 de mayo 2010
Dormí muy bien esa noche, contenta de habernos dicho lo que sentimos el uno por el otro, tengo la sensación de que todo fue muy rápido, en circunstancias normales una no se enamora tan pronto pero con cuestiones del corazón, no se puede remediar todos estos temas y lo que tenía claro es que estaba enamorada de él, pero me fastidiaba no verlo hasta la noche, me encantaría pasear, ir almorzar, estar más tiempo a su lado, es lo que me toca vivir hoy, ansiosa de que llegue el carruaje para ir a su casa y estar otra vez a su lado.
Pase un día revuelto, iba de aquí para allá en la casa, nerviosa, mirando mi vestidor para ver que vestido ponerme esta noche y estar realmente hermosa, es una tarea que no me resultaba difícil pero quería estar espectacular para mi Jens.
Eran las seis y media de noche, bueno digo noche porque aquí en Perm anochece pronto, llamaron a la puerta y era mi carruaje para ir al lado del hombre al que amaba, ya estaba lista así que me metí en él y me dispuse hacer el trayecto a la mansión, ansiosa y emocionada.
Mis padres se sorprendieron que volviera hoy también a cenar a casa de Jens, pero realmente se sintieron satisfechos porque veían que era feliz de estar con él y ellos lo vieron como una futura boda, ellos deseaban ya que su hija se casara, vaya y yo, en estos momentos también, cuando siempre he sido del pensamiento que no quería casarme, quería hacer cosas antes de hacerlo, pero creo que con Jens no tendré problemas en viajar y ver mundo, sería maravilloso, mi sueño completo. Me sumí en mis pensamientos y cuando menos me lo esperaba ya estábamos en la puerta de la mansión, el cochero me abrió la puerta del carruaje y me ayudo a salir, cuando me dispuse a subir las escaleras la puerta se abrió, era ese hombre tan cansando que vi anoche, el cual ni su nombre conocía.
-Buenas noches señorita Lébedev
-Buenas noches, ¿no está el señor Finkel?
-Si señorita, ahora se reunirá con usted, permítame acompañarla hasta el salón, el señor no tardara en estar con usted.
-Muy bien…
Me fastidiaba no saber cómo era su nombre, si le necesitaba para algo no sabría como llamarle, soy respetuosa y me gusta llamar a las personas por su nombre y sobre todo con el servicio.
-¿perdone, me puede decir su nombre?
-Me llamo Harry señorita.
-Ah bien Harry, encantada
-Gracias señorita, lo mismo le digo, si no me necesita me retiro para mis quehaceres, el señor enseguida viene.
-Bien Harry, aquí esperare.
Me quede esperando a que Jens se reuniera conmigo, estaba admirando un cuadro de algún familiar suyo cuando, de pronto, me cogían de la cintura, me agarro fuertemente y me apretó contra él, mientras susurraba mi nombre al oído, la piel se me erizo, acariciaba mis caderas, mi vientre, subía por mi cintura hasta llegar a mi pecho, mi respiración se entrecortaba, el besaba mi cuello, y yo jadeaba del placer de notar sus besos, estaban helados pero ardientes a la vez, me dio la vuelta y me beso en los labios, empezó siendo un beso inocente pero se iba haciendo más fogoso, más apremiante, buscaba mi lengua a la que encontró y respondió a ese beso tan apasionado, mi cuerpo flotaba, estaba en el limbo, apreciando cada detalle de su beso, sus manos acariciándome, deseaba a este hombre con todo mi ser, lo que más me sorprendió es que me mordiera el labio, un mordisco sutil pero di un respingo al notar un pinchazo, al tiempo que me acariciaba con la lengua en los labios, note ese sabor de la sangre en mi boca pero él lo aliviaba, chupaba mi labio y estaba extasiada, me resultaba excitante ese juego suyo,  cuando pude abrir los ojos vi algo extraño en su mirada, volví a ver esa cara tan siniestra que había visto antes y me desconcertada, abrí los ojos como platos y él se dio cuenta de la reacción que tuve  y de pronto se volvió, me dio la espalda y se alejaba de mi.
-Jens, ¿Qué fue eso?
-Nada, no fue nada.
Se dio la vuelta, dándome la cara y estaba bien, como siempre, no sabía que había sucedido pero era algo extraño y en esos momentos me daba algo de miedo, miedo a esa cara, esos ojos tan extraños que me miraban como si fuera, una presa, una gacela a la que cazar.
Me estuvo enseñando la mansión, las habitaciones donde estaba su despacho, su sala de lectura, era impresionante tenía una biblioteca inmensa, me encantaba leer, ahí me perderia de buen agrado, llegamos a su dormitorio era grandísima, tenía hasta una pequeña salita donde se podía sentar a leer, o escribir, yo no saldría en todo el día estando con él, su cama era de unas dimensiones bastantes amplias, para perderse debajo de las sabanas y dejar nuestra pasión por doquier, pero no fue así, pasamos una buena noche, hablando, reímos, estaba encantada de estar con él, no quería irme a casa, quería estar siempre a su lado, me sentía muy a gusto, pero de vez en cuando venían los flases en mi cabeza, el rostro con el que me miraba después del beso, me inquietaba y no sabía el por qué.
Dimos un paseo, me estuvo enseñando los jardines de su palacete, eran muy bonitos  y seguros que a la luz del día era mucho mejor, pero el estar con él, paseando en una noche tan perfecta, me daba igual que fuera de noche que de día, nos paramos en un templete, era muy acogedor e intimo, estaba iluminado con unos farolillos, habían unos bancos donde podíamos sentarnos y eso hicimos, nos sentemos en uno y nos miramos a los ojos, esos ojos verdes que tanto adoraba, sin decir una palabra, solo con mirarnos nos decíamos un todo, y me volvió a besar, sus besos hacían que no pudiera moverme, era una fuerza superior a mí, como si se apoderara de mi cuerpo, de mi ser, era una fuerza de tal magnitud que estaba a su merced, al tiempo que me excitaba cuando me besaba de esa manera, me sentía vulnerable y eso me asustaba en cierto modo, pero ahí estaba, saboreando esos labios, sintiendo esas manos que me apretaban contra su cuerpo, el cuerpo que tanto deseaba tener, poseer y que él me poseyera, no podía respirar, me ahogaba tanta excitación y tuve que frenarme, porque me iba a dar un colapso, el noto mi falta de aliento y dejo de besarme, me miro y le salió esa media sonrisa suya que tanto me desconcertaba, no sabía que era tan gracioso, pero a mi pesar tenía que irme a mi casa.
-Jens, debo irme.
-Si, lo sé, pero….   No me apetece nada dejarte ir.
-¿no me acompañas a casa?
-¿quieres que lo haga?
-Por supuesto que sí, quiero que vengas, no deseo separarme de ti pero tengo que ir a mi casa, una señorita como yo, respetable, no puedo ir levantando murmullos.
-No me importa la gente, ni lo que digan ni dejen de decir.
-Me parece bien, pero es hora de retirarme.
-Bien, pues vayamos entonces.
El viaje de regreso fue duro, no deseaba despegarme de él, era un hombre que me hacía sentir adicción por estar a su lado, por sus besos, por sus manos, por estar con él y no sabía que es lo que podía ser, nunca me había pasado y sinceramente me extrañaba, era tan fuerte la atracción de estar a su lado, que no la veía normal, puede que fueran tonterías mías, pero nunca había experimentado nada de esto con un hombre, pero deje esos pensamientos para más tarde, ahora quería aprovechar todos los minutos que me quedaban por estar a su lado, llegamos a casa, para mi desgracia y me dispuse a despedirme de el.
-Buenas noches, Jens
-Buenas noches Aleksandra, que descanses.
-Si, así lo espero, haz tu lo mismo, ¿Cuándo nos volveremos a ver?
-Pronto, tengo que salir unos días por trabajo pero en cuanto llegue vendré a por ti.
-Oh, vaya, un viaje, te echare de menos.
-Yo también, buenas noches Aleksandra, dulces sueños.
Me beso en los labios, un beso casto, pero no se que tenían sus besos que me descolocaba, mi pulso se aceleraba deseando que no parase nunca de hacerlo.
 No me había dicho nada de su viaje de negocios y me puse muy triste, no sabría cuando lo volvería a ver, pero le esperare, con el recuerdo de sus besos y sus manos sobre mi piel que tanto ardían por volverlos a sentir.

martes, 14 de diciembre de 2010

capitulo 4 MI DIARIO "HISTORIA DE UNA VAMPIRA"



30 de Abril 2010
Era una noche esplendida, íbamos en el carruaje con destino a su casa, la verdad es que me sorprendió el camino por donde pasaba, cruzamos parte del bosque cerca del claro donde yo suelo ir y el lugar donde él me sorprendió, giramos a la derecha donde había un camino que se metía más adentro del bosque y allí estaba, era una casa fantástica, no me podía imaginar que estuviera aquí , nunca me habían dicho que en este lugar tan frondoso hubiera tal mansión, porque era increíble, algo siniestra pero majestuosa, una maravilla.
Mientras que hicimos el recorrido hasta su casa, mantuvimos una conversación muy amena sobre la ciudad y las familias de Perm, no nos dio más tiempo para profundizar en nosotros mismo, pero seguro que durante la noche algo sabré del misterioso hombre que tengo en frente, que me intriga, cada vez que miro esos ojos me desconciertan y me pongo a temblar pero al tiempo me siento atraída por ellos, hipnóticos, difícil de poder resistirlo aunque lo consigo…… de momento.
Llegamos a las puertas de su mansión era igual que él, misteriosa, se veía grandísima e imponente.
Me ayudo a bajar del carruaje, me tendió la mano y la cogí  era la primera vez que su piel entro en contacto con la mía y me sorprendí, estaba helado.
-Jens está helado, ¿tiene frio?
-No Aleksandra, es normal en mi, tener estas manos tan heladas, ya estoy acostumbrado, lo que nunca me acuerdo es tener cuidado en tocar, al mantener contacto con otra persona ¿te incomoda?
Oh, como me va a incomodar el contacto de su mano, cuando de un modo u otro he deseado que lo hiciera, no es tan molesta esa mano fría, es extraño que la tenga tan gélida pero le hace más misterioso sí cabe, al fin y acabo, hace que mi piel arda de deseo para que siga haciéndolo, me hace temblar, vibrar, qué más da que estén frías, mi cuerpo desea por estar con él, por sentirle, ese es un mínimo detalle, pero tengo que refrenar esos sentimientos, no sé qué intenciones tiene para conmigo, pero los averiguare.
-No Jens no me incomoda, solo no me esperaba que estuviera tan fría.
-Gracias por ser tan comprensiva a mis heladas manos, es usted adorable Aleksandra, pase a mi humilde hogar.
Se acerco a mí, mirándome con esos ojos tan verdes y maravillosos, quede sin habla, me sujeto de la cintura para adentrarme en la casa mientras me seguía mirando y yo no podía  apartar la mía, no recuerdo ni como entre, era como si flotara y no me importara nada más que él, viéndome reflejada en sus pupilas que parecían arder y yo ardía dentro de ellos, me acerqué tanto a él que sentía su respirar en mi cara, estaba extasiada temblaba todo mi cuerpo hasta que me hablo y salí del trance en que estaba sometida.
-Aleksandra ¿se encuentra bien?
-Oh, sí si discúlpeme, no me di cuenta de la cercanía que tenia
Me ruborice de tal manera que no sabía dónde meterme y por supuesto él lo noto.
-Jajajajajaja, no te preocupes estoy encantando de tenerte cerca, eres una mujer maravillosa y realmente hermosa, una delicia.
-Una delicia….  Una forma muy peculiar de llamarme Jens
-Es la verdad, tiene que estar y ser delicioso sentir tu piel y tus labios.
-Que atrevido es usted señor Finkel, menuda forma de hablarme.
-No se moleste Aleksandra estamos aquí para conocernos, es mejor dejarnos las formalidades, vamos a ser nosotros mismos.
-Lo intentare Jens, no es fácil dejar todas esas formalidades cuando solo nos hemos visto 2 veces en toda nuestra vida, dame tiempo y veremos que se puede hacer.
Me llevo hasta un gran salón, era precioso, tenía muchos obras de arte en las paredes, muy antiguas, no sé de qué año eran, pero realmente eran impresionantes, había en el centro una larga mesa de unos 12 comensales y estaba muy bien preparada y decorada, pero al ver donde estaban puestos los cubiertos me decepcione un poco, uno en cada extremo de la mesa, no entendía el por qué de toda esa distancia cuando él quiere que seamos nosotros mismos y conocernos pero bueno, veremos cómo se desarrolla la velada.
Me volvió a coger de la mano, me seguía impresionando su gelidez, no me molestaba pero me parecía tan extraño que estando ya dentro de la casa siguiera tan helado, me resultaba un hombre misterioso, mi sexto sentido me decía que tuviera cuidado que no me fiara, pero soy débil no puedo resistirme a tan maravilloso hombre, es como si me tuviera hipnotizada y tendría que salir corriendo y ahí estaba inmóvil, sin poder hacer nada. Me acerco hasta la mesa donde muy amablemente me ayudo a sentarme para la cena y seguidamente se fue él para su otro extremo.
-Jens, me tiene desconcertada.
-Que ocurre Aleksandra.
-Me pide que seamos nosotros mismos, y veo que estas en la otra punta de la mesa, tan lejos, que de esta manera es muy frio para poder conocernos.
-No se preocupe mi dulce señorita, quería darle a usted intimidad para cenar, yo no suelo cenar mucho y no quería incomodarla mirándola, en cuanto terminemos de la cena tendremos todo el tiempo que quiera para poderme preguntar al igual que yo a ti.
-Está bien, así será.
Llamo a un sirviente con una campanilla que tenía en la mesa, y se abrió una puerta lateral, salió un señor de unos cincuenta  años, parecía cansado, de unos ojos marrones oscuros, canoso y bastante alto, Jens le pidió que empezara a servir la cena, y en tan solos cinco minutos estaba ya sirviéndome una sopa, estaba deliciosa y seguía sacando platos cual más exquisito, pero me choco una cosa, Jens no comía o por lo menos yo no lo veía comer, lo que si hacía es beber, y sinceramente el vino estaba excelente de una buena coseña, un vino francés, pero beber tanto podría ponerse ebrio, supongo que estará acostumbrado a ello y no le afectara como puede hacérmelo a mí.
Terminamos de cenar, bueno sinceramente termine de cenar, pasamos a un saloncito y ahí nos tomamos un té mientras que hablábamos sentados en un sofá de dos plazas, el estaba tan cerca de mí que nuestros cuerpos parecían echar chispas.
-Bien Aleksandra dime cosas sobre ti.
-Yo? Jens me gustaría hacerle unas preguntas en puesto de ir contando mi vida.
-Pues pregunta lo que quieras
-¿Lleva mucho tiempo viviendo en Perm?
-Pues muy poco tiempo Aleksandra, unos meses nada más
-Nunca le había visto ni sabido de que estaba por aquí hasta la fiesta de mis padres y ¿a qué se debe el estar por esta ciudad? ¿Negocios?
-No, no necesito trabajar, tengo titulo nobiliario, mi familia siempre ha tenido mucho dinero desde tiempos remotos, tenemos patrimonios que van dando sus frutos con personas competentes que nos llevan todos los negocios y podemos seguir viviendo sin preocuparnos mucho.
-Vaya eso es genial y que busca por aquí?
-Pues a una compañera con la que compartir mi vida, mis noches de soledad.
-¿Y se ha fijado en alguien en concreto?
-Aleksandra, o te haces la despistada o no quieres darte cuenta, de la que la mujer que me interesa eres tú.
Me quede helada, sonrojada, humillada, no sabía cómo tomarme esto, pero que impresentable hablarme de esa manera, no lo debo ni quiero consentir, nadie ha osado hablarme de esa manera, a la vez me sentía halagada porque la mujer que le interesa soy yo pero no son formas de tratarme, no cuando alguien le interesa de una forma especial, no he visto hombre menos romántico que a Jens, me levante de sopetón del sofá y lo encare para decirle cuatro cosas bien dichas.
-Eres de lo peor que me he podido tirar a la cara, pero ¿cómo me puedes hablar de esa manera? ¿Quién te has creído que eres? Si quieres algo de mi te aseguro que no vas por buen camino.
-Mira, como me encantas cuando sacas tu mal humor, tu fuerza y rebeldía, me interesas y mucho, desde la primera noche que te vi en la fiesta que organizaron tus padres, me siento atraído por ti, lo que quiero lo consigo y lo tengo.
-Muy seguro estas de ti mismo para afirmar eso, de que me vas a tener y me vas a conseguir.
-No dudes que sí, mi queridísima Aleksandra.
-Esto ya me parece fuera de lugar, de verdad que me dejas impresionada, cuando te pones tan impertinente, me hace querer odiarte, no soporto a los hombres como tú, con esa arrogancia y prepotencia, sabes…… esta velada por mi parte se ha acabado.
Me gire y me encaminada a la puerta para ver si estaba allí mi abrigo y en menos que de un segundo antes de que pudiera terminar el giro para marcharme me cogió del brazo estiro de mi, con tanta fuerza que golpee en su pecho, me abrazo, me tenia inmovilizada y cuando lo mire  a la cara para reprimirle, sin esperarlo me beso, me resistí, pero por mucho más que luchara no podía zafarme de su abrazo y menos de su boca, se reía entre dientes, notaba su júbilo por la lucha que tenia para despegarme de él, me apretó más fuerte y sus labios eran más apremiantes, su lengua jugaba con mis labios buscaba la mía pero no tenia respuesta, el sabia que en algún momento flaquearía por que parecía que sabia como me sentía, notaba mi estado de ánimo pero seguía sin aflojar ni un milímetro, empecé a flaquear, mis fuerzas, mi voluntad se estaba haciendo añicos y eso me daba miedo, sus manos aflojaron el abrazo y con una de ellas subió por mi espalda acariciándome, cuando llego el termino del vestido sus dedos fríos tocaron mi piel, lo cual esa sensación me hizo hacer un pequeño gemido estaba entre una mezcla de placer y de quemazón que sentía por cada franja de donde pasaba los dedos y llego hasta el cuello donde me agarro y apretó mas mi cara, mi boca sobre la suya, con la otra mano bajo hasta el final de la espalda apretando mis caderas contra las suyas y ahí es cuando ya no pude resistirme, mi voluntad se hizo pedazos y deje de luchar, me deje llevar y respondí al beso, mis labios se entreabrieron, su lengua paso entre ellos acariciando mis labios buscando mi lengua que al final encontró, esperándole, nos besamos con tanta fogosidad, que me costaba hasta de respirar, mi cuerpo temblaba al notar el suyo apretando el mío, no había ni un hueco de mi cuerpo y de mi ser que no estuviera en contacto con el suyo sus manos se movían más insistentes me acariciaba y al son de esas manos mi cuerpo bailaba era como si toda la vida lo hubiera estado haciendo, besar a Jens Finkel.
Después de unos minutos tan fogosos soltó su boca de la mía y abrí los ojos, me asuste cuando le mire, le había cambiado la cara era más dura, siniestra, sus ojos eran oscuros tenía unas facciones que daban miedo, me aleje de él para comprobar si era verdad lo que estaba viendo, pero Jens me sonrió, esos labios, esa boca a la que tanto deseaba me hizo verle, ver que todo estaba bien no se qué delirio tenia y que es lo que paso pero en un momento pensé que no era él, si no otra persona alguien más terrorífico y no podía saber el que, pero ahí estaba, este maravilloso hombre al que sin saber cómo me estaba enamorando de él, le sonreí, me acerque y le volví a besar tiernamente.
Antes de perder otra vez el conocimiento me aparte y lo mire a los ojos, que en ellos veía deseo, pasión y algo más que no podía identificar.
-Jens no puedo resistirme a lo que es evidente, te quiero, quiero pasar contigo el resto de mi vida, has ganado, has conseguido tenerme totalmente en tus brazos.
-Ya te lo dije mi querida Aleksandra, consigo todo lo que quiero y lo que quiero eres tú, a ti, y estaré aquí mañana noche, ven a mi casa otra vez, te mandare un carruaje para traerte a mi lado.
Me exaspera cuando habla con esa arrogancia pero estaba loca por él en esos momentos.
-¿Mañana noche? Y por qué no salimos mañana por la mañana a pasear a caballo ¿te apetece?
-No puedo Aleksandra, tengo cosas que hacer y no puedo dejarlo pendiente, mañana sobre las ocho tendrás un carruaje en la puerta de tu casa.
-Bien, como quieras, esperare impaciente para volver a tu lado.
Me despedí de él, no volvió conmigo a casa, eso me molesto, podía ser algo mas cortes pero bueno creo que lo tengo que querer tal como es, aunque me pueda sacar de quicio y él sabe hacerlo, le es fácil pero lo que no podía evitar es que mi corazón palpita por él, por su cuerpo, por sus labios, tengo la sensación de que algo pasa, esa cara después de haberme besado estoy segura de que fue real, pero también puede haber sido fruto de mi falta de oxigeno por el apasionado y salvaje beso que me dio Jens, mi Jens, esta noche no podre dormir ansiosa de que llegue mañana noche y poder estar con él, nerviosa y emocionada pasare todo el día pensando en sus ojos y esa boca a la que tanto adoro y ya echo de menos.

martes, 7 de diciembre de 2010

capitulo 3 MI DIARIO "HISTORIA DE UNA VAMPIRA"

29 de abril de 2010
Después de mi encuentro con Jens Finkel en el bosque estaba totalmente embotada, no sabía a qué atenerme pero tampoco me iba a molestar tanto en esas cuestiones, si quiere saber algo de mi tendrá que demostrarlo y esforzarse al respecto.
Iba paseando por las calles de Perm con mi queridísima amiga Inga Korsakov siempre hemos estado juntas desde la niñez. Teníamos una conversación tan amena y le confesé que había conocido a Jens, lo pasamos tan bien ese día juntas charlando y recordando hazañas de cuando éramos pequeñas. Fue divertido.
Ya era de noche, regresaba a casa desde la  de Inga, había poco trayecto y decidí ir andando, deseche la idea de ir en carruaje como mi buena amiga me dijo que hiciera, prefería pasear no era tanto la distancia que nos separaba. Justo antes de entrar en las inmediaciones de mi casa había un carruaje en la misma puerta principal, me sorprendió porque no reconocía quien era o podría ser, me acerque hasta el carruaje y allí estaba él, esperándome.
-Buenas noches Aleksandra
-Buenas noches Jens, ¿a que debo su visita a mi casa? ¿Tiene alguna cita con mi padre por negocios?
-No, precisamente no es a su padre a quien busco, si no a usted.
-¿a mí? Que necesita pues ya que me ha encontrado.
-Venia a invitarla a cenar como ya le dije en el bosque anoche.
-Vaya le dije que me lo pensaría, no se tenía que haber molestado, le hubiera enviado mi decisión con algún sirviente.
-No es molestia ninguna, solo que me cercioraba a que no rechazaría mi invitación y lo tengo todo preparado en mi casa para una velada que seguro sacara de provecho para conocerme como es debido.
-Pero ahora! es imposible mis padres estarán esperando para cenar
-No se preocupe por eso, ya hable con ellos para avisarles que me la llevaba a cenar, y sinceramente estaban encantados con ello.
Me quede estupefacta por todo lo que estaba oyendo, ¿mis padres de acuerdo? Eso no me lo esperaba para nada, con los estrictos que son, estaba desconcertada por todo, pero allí estaba Jens Finkel esperando mi contestación, pensaban en rechazarle e irme a casa, pero mi cuerpo decía todo lo contrario, era como un imán que me arrastraba a entrar en el carruaje, estar más tiempo con ese hombre tan perfecto y saber más cosas de él.
-Señor Finkel no creo que sea buena idea que me vaya con usted esta noche, no lo veo adecuado, cuando me he pasado todo el día fuera sin ver a mis padres.
-Si fuera a ver a sus padres y comprobar que estan encantados de que se venga conmigo, ¿me acompañara?
No había manera de deshacerme de él esta noche así que no me quedaba otra que aceptar la invitación a su velada, me quitaba todas las salidas posibles para negarme, pero me quedaba una y es apelar a mis padres.
-De acuerdo señor Finkel, primero veré a mis padres y si es como usted dice aceptare su invitación a cenar.
-Perfecto, pues vayamos señorita Aleksandra.
Me ofreció su brazo para ir a la casa y acepte, me quedé en silencio sin saber a qué atenerme, tenía la esperanza que cuando viera a mis padres pudiera poner cualquier excusa pero él estaba muy confiado de ello.
Llegamos a la puerta de casa y entramos al recibidor, me quedaba esa esperanza que mis padres realmente no aceptaran que fuera con Jens a cenar.
Nos abrió la puerta Andrey, era nuestro mayordomo, estaba en casa desde que yo tengo uso de razón, siempre ha estado con nosotros, lleva muchísimos tiempo y le tenía mucho aprecio, nos indico donde estaban mis padres y fuimos en su búsqueda.
-Buenas noches padres.
A la que mi madre se levanto por la presencia de ver a Jens, mi padre levanto la cabeza para mirar e hizo un discreto saludo, porque estaba enfrascado en sus cosas de negocios y poco caso hacia, fue mi madre quien nos atendió.
-Hola hija mía, ¿Cómo tu por aquí? No te hacíamos que vinieras tan pronto.
Luego miro a Jens y le saludo.
-Buenas noches de nuevo señor Finkel, me alegra volver a verle.
-Es un placer para mí también señora Lébedev,
¿Qué ocurre Aleksandra, algún problema?
-No madre, venía a casa para cenar con vosotros y vi al señor Finkel que me esperaba para llevarme a cenar.
-Sí, hija lo sabemos nos pidió permiso para poder llevarte a cenar con él, es muy amable.
-Pero mama, esperaba que cenáramos juntos, al no estar en todo el día con vosotros.
-No te preocupes cariño, puedes ir con el señor Finkel, nosotros ya cenamos.
Mi gozo en el pozo, no podía imaginar esta situación, realmente me sorprendió del buen agrado que tenían que me fuera con él a cenar, mis planes de hacérselo pasar mal al traste, pero bueno a ver qué pasa.
-Bien señor Finkel, permítame ausentarme unos minutos para retocarme, cuando regrese podemos irnos.
-Muy bien señorita aquí la esperare.
Subí a mis aposentos para coger algo para taparme, las noche todavía eran frescas, también para ver si estaba presentable, pero no me gustaba como iba para una cena, así que decidí cambiarme de vestido, por uno que tenía en azul turquesa, realzaba mi figura delgada, con mis ojos verdes pardos y mis cabellos de un color castaño, todo el conjunto quitaba el aliento y sabia que a él se lo quitaría seguro y esa era mi intención.
Baje las escaleras y entre al salón donde estaban mis padres y Jens, esperándome.
-Ya estoy lista señor Finkel, espero que no haya sido muy larga la espera.
Se dio la vuelta y se quedo perplejo por la visión que tenia de mí, creo que perdió hasta el habla por qué no decía ni mu, eso fue todo un triunfo para mi ego e hice al tiempo una mueca de satisfacción,  me acerque a mis padres, les di un beso de despedida y nos marchamos de casa.
Esperaba que fuera una muy buena noche…..

jueves, 2 de diciembre de 2010

capitulo 2 MI DIARIO "HISTORIA DE UNA VAMPIRA"

28 de Abril de 2010
Aquí estoy una noche más recordando  mis tiempos pasados como humana. No he tenido mucho tiempo, tengo que salir a alimentarme, aunque no hace falta que lo haga a diario, pero tampoco tengo que dejar de disfrutar de mis noches, y ya estoy lista para seguir escribiendo…..

Pasaron un par de semanas después del baile, donde mi hombre misterioso apareció, no lo he vuelto a ver ni he sabido de él, supongo que es lo que tenía que pasar pero no puedo dejar de pensar en ese hombre tan atrayente y seductor.
Era un domingo, precioso día para salir a caballo y eso es lo que hice me encanta sentirme libre, cabalgando con mi caballo negro al que le llame Nyzca. Iba por una ladera bordeando un bosque, me encanta ir por ahí, la tranquilidad y la emoción que tenia yendo a galope con mi caballo. Decidí parar y pasear un poco. Había una zona llana dentro del bosque por donde pasaba el rio Kama, iba mucho por allí cuando quería estar sola y pensar en todos los acontecimientos que tenía en mi vida. Me recosté mirando el cielo despejado y tarareando una canción. De repente paso algo que nunca me podía esperar:
-Buenas tardes, Señorita Lébedev
Pegue un salto de la impresión al oír esa voz de hombre, estaba aturdida, ¿Quién era? Cuando conseguí localizar la dirección de la voz , me quede atónita, era él, mi hombre misterioso…..
-Caballero! me asusto, no debería de ir asustando de esa manera y acercándose tan sigilosamente.
Le reprimí por el susto que me había dado, era increíble, estaba enfadada por haberme importunado de esa manera.
-Mis disculpas Señorita, no era mi intención el asustarla.
Como niña malcriada, me puse altanera para que viera que no me asustaba su presencia, pero realmente mi cuerpo temblaba, hasta el más mínimo rincón de mi ser, veía como se acercaba y no podía evitarlo, sus andares tan gráciles al caminar como si flotara, estaba estupefacta, ¿cómo era posible que un hombre al que no conozco de nada, ni hemos sido formalmente presentados podía causarme tal aturdimiento?
Lo tenía ya delante de mí, se inclino para saludarme al tiempo que se presentaba.
-Perdón por haberla molestado de esta manera, me llamo Jens Finkel, a su entera disposición.
Le levante la mano para saludarlo – Aleksandra Lébedev.
_Si, sé quién es y conocía su nombre, estoy al tanto de todas las buenas familias de esta ciudad y sobre todo de las damas tan hermosas como usted, señorita.
Me sonroje, sin poderlo evitar, pero al tiempo lo disimule bastante, sacando mi orgullo, esperaba que mi voz no se quebrara al hablarle.
-Supongo que si estará al tanto de todo señor Finkel, cuando ya he visto que se relaciona con nosotros, al verlo en la fiesta que organizaron mis padres.
_Ah sí, una fiesta muy entretenida y agradable, disfruté mucho de la compañía de las señoritas.
_No dudo de ello, seguro que encontraría alguna señorita de su agrado.
_Si, si la encontré.
_Me alegro por ello.
_Muchas gracias, pero no tuve ocasión de conocer a una especialmente, estaba tan ocupada que no quise molestar.
Me quede asombrada ¿de quién hablaba?, tenía que averiguarlo a toda costa.
-Vaya, una pena, ¿y podría saber quién es la señorita a la que se refiere? es posible que pueda ayudarle, organizo un pequeño té en casa y se la presento si tan interesado está usted de ella.
Al oír mi propuesta se echo a reír, y eso me molesto mucho, parecía reírse de mí.
-¿Qué le hace tanta gracia?
-Perdone mis modales, pero me sorprendió, creía que había comprendido desde el primer momento que a la que quería conocer es a usted.
Me quede paralizada, no podía creer lo que estaba oyendo, era a mí, ese maravilloso hombre, que seguro tenia a todas las mujeres que quisiera, era yo por la que estaba interesado.
-Pues no estaría tan interesado en mi, señor Finkel, porque si a mí me interesa alguien voy a conocerlo por lo menos que nos presentaran formalmente.
-Pues si señorita Lébedev, esa será su forma de proceder no la mía, pero estoy seguro que verme me vio cuando la estaba mirando, también podría a verse acercado usted a mi encuentro cuando se quedo tan absorta mirándome.
Era increíble, estaba que rabiaba de su arrogancia, no podía soportarlo. Le diría todas las barbaridades que se me ocurrían y estaban a punto de salir por mi boca, pero tenía que controlar mi vocabulario por que una dama como yo no podía caer tan bajo.
-Veo que su arrogancia no le deja ver más allá de sus narices señor, no voy detrás de los hombres ni estoy tan desesperada para ello. Y si pretende que yo me lance a sus encantos y sea una mujer que vaya persiguiéndolo está listo en eso.
-Mmmm tiene coraje eso me gusta, una mujer de armas tomar. No se enfade Aleksandra, me gustaría que esto fuera de otra manera, conocerla como usted se merece y que usted me conozca, ¿puedo invitarla a cenar para enmendar lo sucedido?
No sabía que responder a eso, estaba aturdida por el giro que había tomado esta situación pero sinceramente si que quería conocerlo, deseaba conocer a ese hombre que tanto me atraía y me exasperaba.
-De verdad señor Finkel me desconcierta usted, lo mismo se le ve arrogante que lo mismo cambia y vuelve a ser un hombre más agradable. Me pensare en su proposición. Buenas tardes Señor
Cuando me disponía a coger las riendas de mi caballo y montar para marcharme me cogió de la mano y la beso.
-Ansioso me quedo de recibir noticias suyas Aleksandra, tenga buen camino de regreso y  cuídese que esta anocheciendo.
Hice un saludo con la cabeza y monte a Nyzca y regrese cabalgando al trote para llegar a casa, feliz y enojada al mismo tiempo.
No sabía que pensar de todo esto pero me ha sorprendido como nunca jamás podía haberlo pensado, era que realmente me gustaba mucho este hombre, Jens Finkel.

capitulo 1 MI DIARIO "HISTORIA DE UNA VAMPIRA"






Hoy es miércoles 25 de abril del 2010, hace una de esas noches tan espléndidas de primavera donde esta todo despejado y se ven las estrellas, todas ellas en su esplendor y he decidió escribir un poco, hacer un diario, son tantas cosas las que me pasan en mi vida, en mi vida inmortal porque soy vampira y muchos años tanto pasados como venideros de cosas por contar.
Y  esta es mi historia……..
Me llamo Aleksandra Lébedev Kozlov pero me hago llamar Aleksa Lébe por todo el tema de mi vida como vampira y en parte es para que no me relacionen con mi familia si es que quedan descendientes, tengo 205 años, muchos años si, pero de apariencia de una mujer de 25 y todos estos años  viviéndolos a tope.
Nací en 1805 en una ciudad llama Perm Rusia, ha cambiado mucho desde aquellos entonces cuando yo era una niña, una adolescente y a continuación toda una mujer casadera,  tuve una vida muy feliz y cómoda porque mi familia era de clase alta, vivíamos con todas las comodidades, asistíamos a fiestas, recepciones, cenas, era una vida maravillosa.
En una de esas fiestas tan glamurosas de las que  mis padres organizaron con el fin de que  conociera a los hombres casaderos de la zona, para que pudiera elegir un marido y formara una familia. En esas fiestas que no iban conmigo porque yo realmente disfrutaba de la vida y no tenía ni pensamientos en casarme. No era una mujer típica de la época que buscaba un marido que la mantuviera, tener muchos hijos y encargarme de la organización de la casa y los demás quehaceres de una Señora de la alta sociedad. Tenía otras cosas en mente que mis padres no estaban muy de acuerdo, por supuesto como no, quería vivir la vida, salir de Perm y ver mundo ir a otras ciudades, disfrutar de los diferentes climas de otros países, ver museos, y asistir a fiestas sin tener que ver prácticamente a las mismas personas, en definitiva conocer a gente nueva.
Esa noche mientras que estábamos en la plenitud de la fiesta algo paso, me sentí  observada y no sabía cómo sentirme al respecto. Estaba hablando con Henry Flim un Caballero ingles que vive aquí desde hace muchos años por cuestiones de negocios, muy apuesto, pretendía conquistarme y casarse conmigo, uf casarse, me da hasta escalofríos de pensarlo. Seguían esos ojos penetrándome los sentía como dagas en mi nuca y me di la vuelta por lo incomoda que me sentía y allí lo vi, era un hombre impresionante de una belleza que cortaba el aliento, creo que deje de respirar cuando mis ojos se encontraron con los suyos, moreno, alto y fuerte, era como una estatua de mármol con su tez blanca y suave que incitaba a tocarla, unos ojos verdes penetrantes que no dejaban de mirar los míos, como si quisiera leerme el pensamiento, una nariz en su justa medida para su cara, de forma cuadrada con una barbilla pronunciada y un hoyuelo en medio , ah ese hoyuelo…., cuando me pare en sus labios sentí la necesidad de lanzarme a ellos y probar esa delicia, sugerentes, carnosos. Tuve que hacer un esfuerzo para poder despertar de tal aturdimiento que me causaba ese hombre.
Fui codeándome con los invitados hablando, teniendo conversaciones interesantes, otras menos pero fue una noche muy amena. No conseguí  volver a ver a ese hombre tan misterioso que me dejo intrigada de saber quién es y no sé, si algún día lo sabré.
continuara...........