2 de mayo
Estaba en la cama, junto a Jens, me acariciaba la pierna con esos dedos gélidos, se me ponían la piel de gallina al notar sus caricias, me excitaba tanto que él que me tocara, paso a besarme la pierna, subía poco a poco, con cada beso sus manos la seguían, no paraba, yo cada vez más me excitaba, gemía por tantas emociones juntas, llego a la parte de mi muslo, besando sin parar, su lengua seguía como un camino hasta mi ingle, era como si siguiera el recorrido de mi vena hasta llegar a la parte superior de mi muslo y de pronto, note unos pinchazos, me había mordido¡, no era agradable, quería quitármelo de encima pero no podía, era muy fuerte.
-Jens, Jens, para por favor, me haces daño.
Y de pronto levanto la cabeza y me miro, me quede helada, era un monstruo, esa cara, Dios mío¡, no podía creerlo, ahí estaba esa cara, estaba extraño, sus ojos parecían venidos del infierno, rojos como rubíes y alrededor llameaban, su boca con unos dientes extraños y llenos de sangre, y reía, no decía nada pero ahí estaba, riéndose, disfrutando de lo que estaba haciéndome, mire en muslo y estaba sangrando, me puse a chillar y patalear, pero no podía quitármelo de encima, me aferraba, no me soltaba y empecé a gritar y gritar…. Del mismo agobio me desperté, jadeaba de la angustia que tenia, gracias a Dios que era todo un sueño, mire alrededor de la habitación, la ventana estaba abierta, ¿Qué hacia abierta? ¿Por qué había soñado esto tan horrible de él? me inquietaba, no comprendía, su cara, esa cara que he visto un par de veces ahí estaba, pero daba más miedo, ¿Qué era todo esto? ¿Significaba algo este sueño?, me levante de la cama y me disponía a darme una baño caliente, relajarme para quitarme este mal cuerpo que tenia, me mire al espejo, me asuste lo que vi, mi labio estaba hinchado, no era mucho pero ahí tenía esa herida, como si me hubiera salido fiebre y me dolía, ¿Qué es esto? Y de pronto recordé, era el mordisco que me dio anoche Jens, no parecía tanto, su marca, recordé esos besos que tanto me dejaban fuera de control y tanto ansiaba, de pronto, otra vez me venía la imagen de esa cara tan horrible, me metí en el agua caliente, eso me relajaba y se me paso el tiempo, tranquila pensando en esos besos, echándole de menos, pero mi subconsciente estaba alerta y no comprendía el por qué de esa situación, intentaba a toda costa quitarme esos pensamientos de encima.
Pase un día muy raro, sin saber todavía de Jens, me dijo que iba a estar unos días fuera, pero echaba de menos estar con a su lado, y eso que fue anoche cuando estuve con él, termino el día y me fui pronto a la cama, para que pasaran los días mas rápidos, hasta que el regresara a mí.
Seguía durmiendo inquieta y tuve otro sueño muy raro, esta vez era en su jardín, estaba en su templete, sentada, esperando a que llegara pero sentía que me vigilaban, notaba ojos mirándome, miraba y no veía a nadie, pero ahí estaban, esos ojos incomodándome, oí un sonido gutural.
-¿Quién anda por ahí? ¿Jens eres tú?
Y nadie contestaba, pero no estaba sola, cada vez oía ese sonido gutural más cerca y estaba aterrorizada, lo escuchaba por distintos sitios, miraba y seguía sin ver a nadie, en unos de esos vistazos que hice encontré unos ojos, eran esos ojos que le vi a Jens en el sueño, rojos ardientes, y salí corriendo, corría pero era de noche, no conocía el jardín tan bien para ir divagando en la oscuridad, seguía en mi escapada de esos ojos mortificándome, pero ellos me seguían, empecé a oír su risa, cada vez más cerca y oía como mencionaba mi nombre, era como un susurro siniestro que me hacía correr mas y mas, pero no avanzaba, la voz estaba más cercana, mire atrás para ver si me seguía y tropecé, me caí todo lo larga que soy, cuando me di la vuelta ahí estaba, al principio no lo reconocía , era Jens, con esa cara de demonio que tenia, era surrealista no podía creerlo y se me echo encima riendo y enseñándome esos dientes tan afilados, gritaba a todo pulmón, nadie acudía a mi rescate, a salvarme de ese hombre tan horroroso, lo tenía tan cerca y me tenia atrapada por las muñecas no podía moverme, se reía sin parar y me enseñaba los dientes, resultaron ser colmillos lo que se veía tan grandes, deseosos de morderme, se notaba lujuria en sus ojos y yo suplicaba.
-No me hagas daño, por favor, por favor.
-Aleksandra, no me temas, no quiero hacerte daño, te deseo, te quiero, todo tu ser, todo lo que eres.
Y de pronto se lanzo a besarme, no pude resistirme, adoraba sus besos, pero sus manos hoy me tenían sujeta y no podía moverme, mi voluntad se fue apagando y me relajaba notando sus labios, jugando con los míos, soltó una mano y mi mano la pase por su cuello, acariciando su pelo, lo atraía hacia mi mientras que el me acariciaba, desde mi pecho hasta mi cintura, bajaba la mano hasta mi muslo, empezó a levantar el vestido y lo consiguió, empezó a acariciarme la piel de mi pierna izquierda, apretaba por la pasión y el frenesí que sentía por mi boca, mis labios, por todo, pero me quedaba la duda si realmente quería solo mi sangre, temía que me mordiera y me matase allí mismo, no creía en estas cosas, no podía ser cierto, paro de besarme y se acerco a mi cuello, lamio mi vena que estaba hinchada por la presión de su cuerpo, por la excitación que tenia, me miro, abrió la boca y se lanzo a morderme, me puse a gritar desesperada por quitármelo de encima y ahí fue cuando me desperté, estoy aterrorizada ya eran dos noches seguidas con unos sueños extraños, me levante para ir al servicio a lavarme la cara y despejarme, cuando me incorpore pegue un grito que lo sofoque tapándome la boca, mire mi pierna cuando iba a bajar de la cama y encontré un morado, me lo toque y me dolía, era reciente, no comprendía como eso estaba ahí, imagine que me daría un golpe yo sola con lo tremendo del sueño, estaba invadida por una serie de emociones que me iban a volver loca, finalmente me levante para ir a lavarme la cara y volví a encontrar la ventana abierta, pero…… no podía comprender nada, estaba cerrada de eso estoy segura, oh no? Me lave la cara y me volví a la cama pero ya no pude dormir mas, tenía miedo de volver a soñar esas cosas tan horribles, mi Jens no es así, no puede ser así, pero mi subconsciente parecía decirme algo y yo no lo quería creer, amaba a ese hombre.
Pasaron dos días mas, al final conseguí dormir una noche de tirón, habían pasado tres días desde la última noche que estuve con él, no tenía sentido nada, pero deseaba estar a su lado, lo añoraba y mucho.
No hacia prácticamente nada en todo el día, hablaba con mis padres, salía a pasear con mi caballo, fui al rio donde siempre solía ir, cene con mis padres, fue muy ameno, me preguntaron por Jens y les informe que estaba de viaje y esperaba que pronto llegara, lo deseaba con todo mi ser.
Volví a soñar esa noche con él, eran tormentosos esos sueños, me veía corriendo y corriendo huyendo de él, pero se me adelanto, no sé como lo hizo pero ahí estaba delante de mí, con esos ojos tan rojos y su sonrisa socarrona, tanto miedo que tenía que me puse a gritar y me desperté de sopetón, mire por la habitación y para mi sorpresa, la ventana estaba abierta, pero esta vez no estaba sola.
-Buenas noches Aleksandra, mi amor.
Y me quede helada, petrificada por lo que estaba viendo, ahí estaba, Jens, en mi habitación con esa media sonrisa socarrona.

1 comentario:
Muy chulo,sigue asi te esta quedando muy bien.Besos :*********
Publicar un comentario